Preguntas que te tienes que hacer si emprendes con amigos

Un investigador de la Harvard Business School ha estudiado la estabilidad de las empresas fundadas entre amigos. Resulta que por cada amigo que incorporas al negocio, tus posibilidades de fracaso se incrementan en un 28,6%.

Emprender junto a otros permite compartir ideas, conocer otras propuestas que, tal vez, a uno en solitario no se le hubieran ocurrido, y aunar experiencias profesionales, así como carencias formativas. Lo más lógico es que entre los socios se complementen capacidades y recursos. Y no se debe olvidar dos aspectos fundamentales más: el apoyo financiero del socio o socios, que dará mayor consistencia al proyecto, y compartir la responsabilidad de formar parte de una sociedad empresarial. Pero, ¿qué ocurre cuando ese socio es un amigo?

El investigador de la Harvard Business School Noam Wasserman plantea en su libro ‘Los dilemas del fundador’ que en torno al 40% de las startups incluyen entre los miembros fundadores a amigos y ha encontrado puntos a favor y en contra de emprender con amigos. Por un lado, asegura este investigador, cada vez que incorporas a un amigo a tu negocio tus posibildades de fracaso se incrementan en un 28,6% (por amigo). Wasserman asegura en su libro que los amigos tienden a minimizar y obviar los problemas evidentes del negocio para preservar una relación de amistad. Pero, por otro, ha constatado que los equipos emprendedores más estables estaban conformados por antiguos compañeros de trabajo, lo que echa por tierra el anterior porcentaje de posibilidades de fracaso.

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Fuente:  http://www.emprendedores.es

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