Trece excusas para no emprender

Si eres de los que siempre ha querido emprender un negocio, aunque sea a tiempo parcial como complemento a tu trabajo actual, (que en muchos casos es la mejor manera de hacerlo), echa un vistazo a estas excusas que expone Jeff Haden en la revista Inc, y asegúrate de no estar utilizando una de ellas para no luchar por lo que de verdad te apasiona:

  1. «Llego demasiado tarde». De acuerdo, Jobs se te ha adelantado con la interfaz gráfica y el ratón, pero a él también se le había adelantado Xerox. Dell no fue el primero en crear sus propios ordenadores. Zuckerberg tampoco lo fue en el tema de las redes sociales. Y la lista podría ser interminable. En la innovación no cabe eso de ‘dicho y hecho’; muchas de las empresas de mayor éxito han conseguido destacar gracias a ideas e innovaciones anteriores y que han perfeccionado. Solo va a ser demasiado tarde para tí si no estás dispuesto a ser más rápido, más convincente, más barato, o mejor en algún sentido que quien llegara allí «el primero».
  2. «Estoy lleno de temores». ¿Y piensas que por ese motivo eres diferente? No, no lo eres. Todos los emprendedores sintieron lo mismo, y todavía se siguen sintiendo temerosos. Y ante este hecho, puedes optar por dos salidas: permitir que tus miedos te paralicen, o hacer uso de ellos para impulsar todo aquello que sea necesario y lanzarte en busca del éxito. La complacencia es enemiga de la superación personal. Afortunadamente, el temor a no alcanzar tus sueños puede disipar esa complacencia. Tan solo tienes que decidir a qué temes más: a dar el paso e intentarlo o a no conseguirlo nunca.
  3. «No tengo los contactos adecuados». Entre páginas web de empresas y LinkedIn, Facebook, Twitter, y todas las otras plataformas de redes sociales, es posible encontrar a casi todo el mundo, además del Papa y quizás también a Mark Cuban. De hecho algunas personas son sorprendentemente accesibles; tal vez eso sea uno de los secretos de su éxito. Por supuesto, no todos van a contestarte, y si no lo hacen, probablemente será por tí. No olvides que cuanto más influyente sea una persona, más asediada se encuentra con solicitudes. Busca una buena razón para contactar, lo mejor es ofrecer algo antes de esperar recibir nada, y podrías sorprenderte ante respuestas inesperadas.
  4. «Primero, necesito recaudar financiación». Los emprendedores son maestros en el arte y la ciencia de lograr más con menos: menos dinero, menos gente, menos tiempo, menos de todo. Nunca se tiene «suficiente» dinero, capital o financiación. Si no cuentas con suficiente dinero para iniciar un negocio de la forma en que lo has planificado, pues cambia de planteamiento. No siempre es posible controlar lo que se tiene, pero lo que sí puedes controlar es tu decisión sobre qué hacer con lo que realmente tienes.
  5. “No tengo tiempo». Resulta que tú tienes el mismo tiempo que todo el mundo. La única diferencia es la manera en que utilizas tu tiempo. Si estuvieras enterrado bajo tierra y solo te quedaran 24 horas de oxígeno, seguro que no optarías por echar un vistazo a tu cuenta de Twitter o chatear con los amigos o pasarte un poco de «tiempo» frente al televisor. Te dispondrías a cavar y cavar y cavar, y emplearías toda tu energía en hacer un túnel para salir. Si aplicaras el mismo grado de importancia y urgencia a lo que deseas lograr, tu agenda quedaría despejada de inmediato… porque encontrar tiempo siempre va a depender de lo desesperadamente que desees algo.

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Fuente: http://cincodias.com

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