Capitalización de desempleo como financiación al emprendedor

En los últimos años, el acceso a la financiación ha sido uno de los principales obstáculos a la hora de establecerse como trabajador autónomo. Una de las vías más utilizadas por el emprendedor en busca de la ansiada «autofinanciación» ha sido apostar por la capitalización o pago único de su prestación por desempleo, la cual se ha convertido en los últimos tiempos en la “ayuda” por excelencia dentro de la búsqueda activa de subvenciones o bonificaciones para montar un negocio.

Ese pago único de la prestación por desempleo suscita una serie de dudas que suelen ser recurrentes entre las personas que deciden apostar por el emprendimiento. Entre las distintas dudas que podemos recopilar estarían las siguientes:

-Si decidimos constituir una Sociedad Limitada(a no ser que sea una Sociedad Laboral) y a no ser que tengamos menos de 30 años, no podremos solicitar el abono único de la cantidad que tengamos pendiente de recibir para la inversión necesaria para desarrollar la actividad. Únicamente podremos acceder al abono mensual de las cuotas de Seguridad Social de autónomos.

-En la fecha de la solicitud, si tenemos 30 o menos años (hombres) o 35 o menos años (mujeres), el 100% de nuestra cantidad pendiente de recibir lo podremos recibir para la inversión (descontando el interés legal del dinero). Si tenemos más de esas edades, tendremos el límite del 60% de nuestra cantidad de desempleo pendiente para esa inversión. Eso sí, en ambos casos tendremos que justificar con facturas posteriores la inversión realizada.

-Además de que para poder solicitar la capitalización es necesario que tengamos al menos 3 meses pendientes de desempleo y que no hubiéramos capitalizado en los 4 años anteriores,  uno de los requisitos más “injustos” es que si hemos reclamado contra el despido por el que nos quedamos en desempleo,  tendremos que esperar a que se resuelva el procedimiento para poder solicitar la capitalización. En este último caso es especialmente gravoso, pues muchos trabajadores han reclamado ante el Juzgado de lo Social la impugnación de sus despidos (entre otras cosas para cobrar incluso del FOGASA) y se han topado con que la fecha de sus litigios se alargan hasta un año…impidiendo capitalizar sus prestaciones por desempleo hasta que no se celebran y resuelven dichos juicios.

-Otra duda recurrente es que los futuros emprendedores han de solicitar el pago único antes de darse de alta la Seguridad Social, nunca después, y que en el plazo de un mes desde que nos ingresan las percepciones tendremos que darnos de alta. Podemos arrepentirnos, pero cuando la prestación capitalizada haya sido ya abonada se excluye la posibilidad de renuncia

-“¿Tendré que declarar ese dinero en mi renta?”, es otra de las preguntas que solemos encontrarnos y en este caso, hay que precisar que las cantidades percibidas están exentas pero con dos requisitos importantes: uno es que destinemos esas cantidades verdaderamente a su finalidad (inversión y/o cuotas) y que mantengamos 5 años nuestra actividad. En caso contrario dejarán de estas exentas dichas cantidades y tendremos que tributar por ellas (con declaraciones de renta complementarias inclusive).

-Respecto a las cuotas de Seguridad Social, la cuantía de la subvención, es fija sin considerar futuras modificaciones. En este sentido podemos incluso elegir una base de cotización mayor y además nos ingresarán la cuota sin bonificaciones. Esto es interesante, desde el punto de vista de liquidez y es que si somos beneficiarios de la tarifa plana de autónomos(los famosos 50€), el SEPE no nos ingresará esa cantidad sino la correspondiente a la cuantía íntegra(los 261.83€ de 2014 en el caso de autónomos con las base mínima).

En este sentido y dada la importancia de esta “subvención” en los últimos años para el emprendimiento, el Gobierno parece que atenderá a las demandas del colectivo de autónomos y se extenderá a todos (sin límite de edad) la posibilidad de destinar el 100%(y no el 60% como hasta ahora) la cantidad pendiente de percibir de nuestro desempleo para destinarla a la inversión necesaria para comenzar nuestro proyecto empresarial. Es lo justo.

Daniel Blas Lorenzo

www.afiris.es

Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario