El Emprendedor de Responsabilidad Limitada

¿Por qué equipo apuestas, por el nuevo “Emprendedor de Responsabilidad Limitada” o por la vieja “Sociedad Limitada”?

ERLLa aparición de la Ley 14/2013 de apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización el pasado mes de Septiembre trajo consigo muchas novedades. Entre ellas, la aparición de una nueva figura en el panorama de las Formas Jurídicas regulada en el Capítulo II del Título I: El Emprendedor de Responsabilidad Limitada “ERL”.

Antes de la entrada en vigor de esta Ley, la principal desventaja con la que contaban las personas físicas, era su responsabilidad ilimitada ante las deudas cuyo origen estaba en su actividad empresarial o profesional, con todos sus bienes presentes y también futuros, así como los bienes del  cónyuge -a excepción de los casos de separación de bienes-.

Antes de la entrada en vigor de la citada ley, la única forma de limitar la responsabilidad, era constituir una Sociedad Mercantil. Esta gran novedad que introduce la Ley de Emprendedores supone que una persona física –con independencia de si es nuevo emprendedor o no-, puede limitar su Responsabilidad, excluyendo su vivienda habitual a con la limitación de que su valor no supere los 300.000€ (450.000 en poblaciones de más de un millón de habitantes). Dicha limitación evidentemente no incluye la responsabilidad de deudas personales particulares, ni las deudas tributarias, ni las deudas con la Seguridad Social.

¿Cómo puedo hacerme Emprendedor Individual de Responsabilidad Limitada?

  • Acta ante Notario declarando la Responsabilidad Limitada, que conllevará la Inscripción en el Registro Mercantil como “ERL” y la inscripción de su vivienda habitual en el Registro de la Propiedad.
  • En los registros censales, deberá aparecer como “ERL”.
  • Formulación y depósito en Registro Mercantil de las Cuentas Anuales correspondientes a su actividad empresarial o profesional

Conclusión

Ante igualdad de trámites, la recién estrenada figura ERL pierde el partido y lo gana sin duda  la Sociedad Limitada de siempre (o la nueva Sociedad Limitada de Formación Sucesivano teniendo que aportar el capital social mínimo en la constitución de la empresa-), ya que de esta forma limitaremos nuestra responsabilidad al capital social aportado – mínimo de 3.000€- y estarán al margen el 100% de nuestra vivienda habitual y el resto de nuestro patrimonio, además de tributar por Impuesto de Sociedades que es más ventajoso que por IRPF.

Silvia Antón Hidalgo

http://antonhidalgosilvia.wix.com/consultoria

 

Acerca de Silvia Anton

Colegiada Mercantil nº 1.318 Asesora Fiscal, Contable y Laboral. Consultora Homologada por el Instituto Aragonés de Fomento. Miembro nº 293 del Registro de Economistas y Titulados Mercantiles Docentes e Investigadores.
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