TARIFA PLANA PARA EMPRENDER

Una de las medidas estrella del pasado año 2013 fue la introducción de una serie de reducciones y bonificaciones a la cuota de autónomos a los jóvenes menores de 30 años,  una medida que luego se amplió a todo el colectivo de emprendedores autónomos independientemente de la edad con la famosa Ley de Emprendedores.

Esas reducciones y bonificaciones significan pagar un recibo de un poco más de 50€ durante 6 meses en lo que comúnmente se llama «Tarifa Plana» de autónomos.

No obstante pese a que el espíritu de esta tarifa plana de 50€ es una buena medida, hay que tener en cuenta la letra pequeña y los requisitos que debemos cumplir. Estos requisitos, a tener en cuenta cuando vamos a darnos de alta son:

-Que sea la primera vez que nos damos de alta en Autónomos o que no lo hubiéramos estado en los cinco años inmediatamente anteriores al alta.

-No emplear a trabajadores. Es decir, en el momento que el emprendedor contrata ha de avisar a la Seguridad Social de este hecho para que le dejen de aplicar la bonificación.

Estos requisitos son los que nos encontramos cuando leemos la ley. Sin embargo, durante este año y medio de «Tarifa Plana» han surgido varias instrucciones de Tesorería General de Seguridad Social que han restringido de alguna manera su aplicación. La más importante es la que afecta a los emprendedores que constituyen una Sociedad Limitada y/o son administradores. En este caso no les es de aplicación la famosa Tarifa Plana y han de pagar íntegra la cuota de autónomos(y además desde este año 2014 la base mínima de estos emprendedores se ha visto sustancialmente aumentada al tener que abonar 314.40€ como cuota mínima).

No obstante, y pese a que pueda resultar una ayuda el disponer de una cuota reducida durante unos meses, favoreciendo el autoempleo, nuestro consejo es que en nuestro Plan de Empresa y Plan de Viabilidad no tengamos presente el disponer de esta y otras ayudas al emprendimiento para iniciar nuestra actividad, pues nos podemos encontrar con que o bien dejamos de cumplir los requisitos o directamente no podemos acceder por distintas circunstancias ajenas a nuestra voluntad.

En este caso concreto lo mejor es acudir al espíritu del significado de nuestro sistema de Seguridad Social, basado en principios como la solidaridad y la contribución y que en definitiva significa dejar de ver nuestra cuota de Seguridad Social como un impuesto y verlo como  una manera de contribuir solidariamente a los pensionistas del presente para que luego recibamos con iguales principios nuestra pensión del futuro.

Daniel Blas Lorenzo

www.afiris.es

 

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